
La dieta alcalina, es un tipo de nutrición a base de alimentos purificadores y de elevada densidad alimenticia, además de contener sales alcalinas por tratarse de nutrientes verdes con abundante clorofila: frutas frescas, hortalizas, vegetales, tubérculos, frutos deshidratados, cereales integrales y ácidos grasos omega. Este tipo de alimentación favorece la ingesta de comida alcalinizante, se aconseja un 80% y el 20% sobrante no alcalinizante. El beneficio fundamental está, en que proporcionan una nutrición balanceada, que posee todos los nutrientes fundamentales e imprescindibles para favorecer la salud de cualquier persona, y elimina en su totalidad, los que son procesados.
Algunos de los artículos relacionados con esta dieta, habla sobre diferentes estudios. Dos de ellos, relacionados con la actividad física, en el que se investiga sobre el rendimiento físico de las personas, con la toma de un suplemento, denominado bicarbonato de sodio, y por otro lado sobre la ingesta de una dieta alcalina. En dichas investigaciones, se mostro mucho más beneficioso el consumo de frutas y verduras ya que mejora el rendimiento de los participantes. Además, se encontraron concentraciones más altas de lactato en sangre con la dieta alcalizante, por lo que hay una mayor capacidad amortiguadora de la sangre o los músculos. Por otro lado, el pH urinario, el pH sanguíneo y la concentración de bicarbonato en sangre fueron significativamente más altos en la dieta alcalina en comparación con acido.
En el resto de investigaciones, habla sobre el consumo de alimentos formadores de alcalinos (frutas, verduras…) y la masa muscular, ya que gracias a esta dieta favorece a prevenir la perdida de la masa muscular, mejorar los huesos, tener problemas cardiovasculares… Por otro lado, se hizo una investigación sobre la asociación entre masa libre de grasa (FFM%) e índice de masa libre de grasa en mujeres de diferentes edades. En esta se observo una asociación positiva entre una dieta alcalina y los índices de masa muscular en mujeres sanas que independientemente de la edad, la actividad física e ingesta de proteínas.
En conclusión, los artículos que se han mostrado con anterioridad, tienen varios puntos en común de los cuales destacan: el consumo de la fruta y la verdura mejora positivamente en nuestra salud, proporcionando una mejora en cuanto a la densidad ósea, de la masa muscular, la protección contra las enfermedades coronarias y cardiovasculares entre otras muchas.
En mi opinión, este tipo de dieta es beneficiosa ya que el consumo de frutas y verduras en general, nos proporcionan una gran variedad de nutrientes ricos en nuestro organismo actuando positivamente, reduciendo, en un futuro varios tipos enfermedades y/o problemas.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24094472/
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27089527/
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32143278/
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23152092/
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29855319/
Nicol Ferrufino







